Palabras, expresiones y otras sorpresas del español.
PERDIDOS EN LA TRADUCCIÓN
No vaya a ser la de malas
Este fin de semana voy al Festival Cervantino, en Guanajuato. Después de algunos cambios de planes, ¡por fin parece que todo está organizado!
Esta vez iremos en coche y hemos decidido salir con bastante tiempo. Durante el festival, la ciudad se llena de visitantes y encontrar estacionamiento puede convertirse en toda una aventura.
Así que mejor salimos temprano… ¡no vaya a ser la de malas y terminemos llegando tarde al espectáculo! 😅
Pero ¿qué significa exactamente «no vaya a ser la de malas»?
¡Qué ilusión me hacía este fin de semana! Tenía todo organizado para ir al Festival Cervantino, en Guanajuato, con unas amigas que venían a visitarme.
Pero, de repente, surgió un imprevisto, mis amigas no pudieron venir y todos nuestros planes se vinieron abajo.
¿Venirse abajo? ¿Como un edificio que se derrumba?
Bueno, ¡más o menos! 😄
Imagina que decides aprender español.
Te apuntas a un curso.
Compras tres libros.
Descargas cinco aplicaciones.
Empiezas a escuchar cuatro podcasts.
Ves vídeos todos los días.
Y, por supuesto, también quieres practicar conversación, gramática y vocabulario.
Todo al mismo tiempo. 😅
Dos semanas después…
No sabes ni por dónde empezar.
Quizá alguien podría decirte:
«El que mucho abarca, poco aprieta.»
🤔 ¿Abarcar? ¿Apretar?
Estás en México y alguien te dice:
—¡Me gané la lotería!
Y la otra persona responde:
—¿A poco?
¿A poco… qué? 🤔
Si nunca has escuchado esta expresión, quizá te preguntes qué tiene que ver poco con ganar la lotería.
—¿Has leído el documento que te envié?
—Todavía no. Ahora le echo un vistazo.
🤔 ¿Echar qué?
En español, echar un vistazo significa mirar algo rápidamente, sin examinarlo con mucho detalle.
Estás de viaje y quieres ir al centro de la ciudad.
En España alguien te dice:
—Puedes coger el autobús aquí.
En México probablemente escucharás:
—Puedes tomar el camión aquí.
Y en otros lugares quizá te digan:
—Puedes agarrar el bus aquí.
😵💫 ¿Pero no estamos hablando de lo mismo?
Imagina que estás de viaje.
Llegas a la estación corriendo y, justo cuando estás entrando…
ves cómo tu tren se va. 🚆
¡Qué desastre!
Tienes que esperar varias horas hasta el siguiente. Así que sales de la estación, empiezas a caminar sin rumbo y encuentras un pequeño restaurante.
Entras.
La comida es fantástica, empiezas a hablar con la gente de la mesa de al lado y terminas pasando una tarde estupenda.
Y entonces piensas:
Bueno… no hay mal que por bien no venga.
Imagina que estás planeando un viaje.
Tu amiga te escribe:
—I've bought the tickets! See you next month!
Y tú quieres contestar:
I can't wait!
Fácil, ¿no?
can = poder
wait = esperar
Entonces…
❌ ¡No puedo esperar!
Bueno… poder, puedes. 😄
Esta semana en México estamos de…
fiesta. 🇲🇽
Aunque quizá podríamos decir que estamos de pachanga, de juerga, de rumba, incluso de huateque.
Porque, si hay algo para lo que parece que el español no se ha quedado corto de palabras, es para irse de fiesta. 😄
La noche del 15 de septiembre hay una frase que vas a escuchar una y otra vez:
¡Viva México!
Pero espera…
México vive, ¿no?
Entonces, ¿por qué decimos viva?
Imagina un camarón tranquilamente dormido.
Todo parece perfecto.
Hasta que llega la corriente y…
¡se lo lleva! 🌊
De ahí viene un refrán muy conocido:
"Camarón que se duerme se lo lleva la corriente"
—Actually, I don't like coffee.
Parece fácil.
actually = actualmente
Entonces…
❌ Actualmente no me gusta el café.
Bueno… la frase es perfectamente correcta en español.
El problema es que no significa lo mismo. 😄
¿Dinero? Sí… pero también plata, lana, pasta, guita… 💸
Necesitas pagar algo.
Abres la cartera.
Y descubres que no tienes…
dinero.
Esa palabra funciona perfectamente en todo el mundo hispanohablante.
Pero escucha una conversación informal y quizá oigas algo muy diferente:
Después de meses dejando que otros decidieran por ella, un día dijo:
—Se acabó. Es hora de tomar las riendas de mi vida.
¿Las riendas? 🐎
¿Hay un caballo por aquí?
No necesariamente. 😄
Imagina que dos personas están hablando en voz baja al otro lado de la habitación.
Tú no tienes nada que ver con la conversación.
Pero…
¿De qué estarán hablando? 🤔
Llegas veinte minutos tarde a una cena.
—¡Por fin! Pensábamos que no venías.
—Bueno… más vale tarde que nunca, ¿no? 😅
Seguro que alguna vez has escuchado este refrán.
Porque en español tenemos muchas maneras de llamar a una persona que queremos, con la que compartimos cosas o simplemente con la que tenemos confianza.
Algunas palabras son bastante generales, mientras que otras son más coloquiales, más regionales o tienen matices diferentes.